jueves, 1 de julio de 2010

Medio Ambiente: Aun tenemos la Mitad? En que me afecta personalmente? Que puedo hacer?

Esta es una pregunta que todos debemos hacernos. Es más, antes de seguir leyendo, le sugiero hacer una pequeña prueba: Pregúntele al menos a tres personas (un joven, un adulto y una persona mayor) solo dos cosas: (a) Realmente estamos ante un problema global ambiental serio o es más especulaciones de los ambientalistas?; y (b) Ha hecho algo para aportar?
Sorprendente las respuestas, cierto? Casi todos creemos que estamos ante un problema ambiental de significancia, pero casi nadie quiere aún hacer nada para contribuir a solucionarlo... y es que el problema sigue siendo los viejos paradigmas que "lo que es de todos no es de nadie", de donde como el problema es de todos, no nos sentimos responsables a actuar en una solución... Y es porque aún consideramos cómodamente que son otros los responsables de solucionarlo! Mi aporte es insignificante para lograr algo, dicen muchos. El tema es bien sencillo: es gota a gota que se hace el océano. Hace poco, en la iglesia, escuché un ejemplo que me encantó "en un estadio de futbol, en cierta ocasión, en una de aquellas noches donde cuesta distinguir la persona del lado, cuando estaba lleno de mucha gente, apagaron todas las luces... todo quedó a oscuras... una oscuridad penetrante que llegaba hasta desaparecer las sonrisas. En ese momento, el expositor encendió una luz de vela. La tenue luz alcanzaba apenas a distinguirse por las personas que estaban relativamente cerca, mas era solo un punto para aquellos que se encontraban al otro extremo del estadio. Pero sucedió que el expositor les pidió a cada uno de los asistentes que encendieran todos y cada uno, sus propias velas... En unos instantes, aquel oscuro estadio, estaba tan iluminado y radiante que se veía perfectamente para donde usted quisiera en los alrededores... El expositor hizo una reflexión importante: una sola luz logra muy poco... su efecto es insignificante. Pero si sumas esa luz a la de todos, si cada uno pone el poquito que está a su alcance, que impresionante es el cambio... aquella luz insignificante llega a generar un efecto mucho mayor del que todos nos beneficiamos". Y este es el punto... cada uno de nosotros, en forma aislada, difícilmente vamos a cambiar el mundo, pero con el aporte de cada quien, sumado al del otro, será muy fácil. Pero tiene que ser el todos y cada uno... Madre Teresa decía que si falta una gota en la mitad del Océano, dejaría de tener su grandeza y se vería algo muy raro, cierto? Asegurémonos de no dejar fuera nuestra gota.
Pero también por otro lado, el caso es que seguimos pensando que "el problema es que dañamos al planeta con la contaminación que estamos haciendo", y bueno, nuevamente, no es a mí, sino al planeta... Un geólogo hacía una reflexión muy interesante respecto a la contaminación: "usted tire por la ventana en una carretera una botella plástica, de algún tipo que no sea biodegradable... para nada!. A quién daño? A la tierra, a la naturaleza, al ecosistema, es la tendencia que generalmente se piensa. Alguna vez se ha preguntado cuántos años tiene la tierra y cuantos le faltan? Millones... Si el plástico se tarda 1,000 años en degradarse, para la edad de la tierra, es como un segundo en nuestra edad... Ningún problema real para ella. Pero por otro lado, cuantas generaciones van a ver ese plástico o lidiar con su adecuada disposición y descarte final? Los hijos de tus hijos de tus hijos de tus hijos... de tus hijos. Muchísimas generaciones, cierto? He allí que no es el problema para la tierra, sino para la raza humana... el planeta, en el peor de los casos, va a buscar evolucionar y encontrar otra especie predominante. Es todo..." Y ya no es a las futuras generaciones que estamos dejándole un futuro comprometido. Es a la actual generación que cada vez le cuesta más respirar aire fresco; tomar agua limpia directo de un río; buscar zonas donde vivir que en época de lluvias, las inundaciones no se lleven su vivienda; o por el contrario, buscar como, en época seca, conseguir luz o energía eléctrica cuando por motivo de sequía no se ha podido generar suficiente; o pagar más de energía eléctrica para operar los aires acondicionados para subsistir al calor tremendo que se siente; o pasar más tiempo encerrado dado que no se puede salir por las grandes nevadas o por los desastres generados por los cada vez más frecuentes y fuertes huracanes y tormentas; entre otras tantas noticias que vemos todos los días en todos los países del mundo.
Pero aún así, cuantas personas y empresas están esperando que sea la administración pública que le obligue a depurar su carga contaminante emitida al entorno; o no se molesta en minimizar el consumo de energías no renovables; o los desechos generados, sea en materias primas, durante el proceso, o al utilizar los productos finales; o simplemente para instalarse, no le interesa todo el impacto ambiental negativo generado durante el inicio de operaciones o sus procesos operativos mismos... y como estas, muchas más enumeraciones. Los pretextos muchos...
Creo que la reflexión es importante, y tiene que ser única: TODOS Y CADA UNO DE NOSOTROS, DEBEMOS PONER NUESTRA GOTA! DEBEMOS EMPEZAR A HACER ALGO! No importa que tan pequeño sea... no esperar hasta que nos llegue la motivación para actuar en pro del medio ambiente. Al actuar en pro del medio ambiente, nos va a llegar la motivación para hacer más. ACTUEMOS YA!!!
Siembre un árbol, use energías renovables, minimice sus desperdicios, sensibilice la gente a su alrededor, reduzca su impacto ambiental... Visite nuestros programas de capacitación y busque alternativas que le puedan ayudar (http://www.3-tec.net/index5.php). Estamos para servirle. Somos soluciones! Descargue el listado de programas cerrados propios a su organización o conozca nuestra plataforma para seminarios virtuales...

martes, 22 de junio de 2010

Como Optimizar su Planta de Tratamiento de Aguas Residuales

La pregunta frecuente, cada vez que me invitan a visitar una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), o Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR, como le llaman los españoles), es "Cómo puedo hacer para hacer más eficiente mi PTAR?". Y la pregunta, aunque parece obvia, realmente encierra en sí misma una enorme deficiencia en varios aspectos, que van mucho más allá del puramente aspecto técnico.
En primera instancia, quizás haciendo un barrido desde lo más sencillo hasta lo más complejo, va en el simple conocer que es lo que usted está depurando con su PTAR. Y el tema, aunque sencillo, parece ser que muchos operadores realmente no profundizan en este doble aspecto: (a) cómo se comporta el caudal, hay descargas principalmente continuas, son descargas puntuales provenientes de procesos por lote, es un comportamiento estacional (hay momentos del año donde los caudales aumentan u otros donde prácticamente el caudal es cero), etc. Y es que el sobrediseñar o diseñar una planta de tratamiento con capacidad ociosa no es solo un problema de inversión inicial alta innecesaria, sino por mucho más, un problema de costos operativos altos, producto de todas las ineficiencias en el proceso de tratamiento que generan volúmenes mayores (tanto en mayor consumo de químicos, como en el consumo de energía). Igualmente, el diseñar un sistema de tratamiento con reactores por lote, cuando las descargas son principalmente continuas, o viceversa, en lo que redunda son en problemas de mayor inversión inicial y costos operativos de la PTAR. De allí que, el primer gran punto, para comprar una planta de tratamiento nueva, u optimizar su existente, es contar con el comportamiento del caudal a depurar.
Pero el tema sigue incrementando en su grado de dificultad, y el otro aspecto es: (b) cómo se comporta la carga contaminante... y acá, aunque hay parámetros que son comunes para la mayoría de los efluentes industriales generados en la región (DBO, DQO, ST, SST, SDT, pH, T, NTK, PT), existen frecuentemente otros que son muy propios de cada empresa (que van desde el conteo bacteriano, coliformes y demás, hasta el análisis por metales pesados específicos, grasas y aceites, dureza, etc.). Pero al igual que en el punto anterior, muy frecuentemente este tema es tomado en forma muy genérica y superficial al momento de analizarlo, lo que redunda en plantas depuradoras con inversiones y costos mucho mayores de lo que deberían ser. El tema acá es que, conforme aumenta la capacidad de la PTAR, la cantidad y frecuencia con la que se determina la carga contaminante, debería aumentar... Y no estamos hablando de cantidad de muestras a laboratorios externos, estamos hablando de que el operador cuente con kits de campo, lo suficientemente completos como para determinar al menos los parámetros esenciales que permiten extrapolar el resto de parámetros, y tener una idea bastante clara de que es lo que se requiere depure la PTAR, y si un tanque de acúmulo u homogenización sería suficiente (y por supuesto, de que tamaño), para estandarizar la carga contaminante entrando al sistema de depuración... y es que, entre más homogéneo entre, o en otras palabras, entre menos altos y bajos tengamos en las cargas contaminantes, menores costos se van a tener, y la PTAR va a operar en forma mucho más estable.
Ahora bien, el tercer gran punto, es que tecnología utiliza para hacer la depuración. En general, una planta de tratamiento cuya tecnología y equipos son anteriores a cinco años, es una planta que debería evaluarse en detalle, para ver que partes hay que cambiar su tecnología. Y es que hoy en día, máximo cada cinco años ha cambiado tanto la forma y los principios de como se depuran los vertidos, que en general, ya hay nuevas formas de obtener las mismas eficiencias o mayores, con costos mucho menores. Muy frecuentemente, por ejemplo, al hacer las visitas a PTAR de nuestros clientes, me topo con sistemas de aireación que son tecnología de hace 10 años... cuando les hacemos el análisis financiero de sus costos operativos contra lo que les costaría operar un sistema aeróbico (que trabaja con aire) operado con la tecnología existente, empiezan por no creer que los resultados que se les presentan son así de buenos, y pasan por diferentes etapas, hasta que terminan prácticamente desechando los sistemas anteriores, pues los retornos de sustituir dicha tecnología, redundan en plazos de 6 a 12 meses, debido a los menores costos operativos. Adicional a esto, es el tema de la vida útil de los equipos, y más aún, cuanto es el verdadero costo del ciclo de vida de los equipos y tecnología utilizada, y hacer los análisis de compra y/o sustitución de tecnología con base a esto, y no solo al valor de la compra inicial...



Así mismo, la cadena de operaciones unitarias, o tipo de principios de depuración empleados, redunda en menores costos operativos. Así pues, si llamamos tratamiento primario a aquellos sistemas cuyo principio de depuración o de separación de la carga contaminante en el efluente, es físico (tamíz, flotación, etc.) o químico (oxidación química, coagulantes, polímeros, regulación del pH, etc.); secundario a aquellos cuyo principio de depuración es a través de bacterias y microorganismos activos; y terciarios a sistemas de ajustes finales (Desinfección, filtrado de respaldo, etc.); hemos de decir, que en general (aunque nunca he encontrado una vez en la que no sea recomendable, pero lo digo de esta manera para no ser absolutista), lo que sale más barato, es primero desbastar la carga contaminante en sistemas de tratamiento primario, el remanente depurarlo en secundario, y solo los ajustes finales, con tratamiento terciario. Y esto insisto, no obedece a que no se pueda hacer todo solo con terciario, o con secundario y terciario, sino que, financieramente, lo que sale mucho más barato, es primario, secundario y luego terciario.



Otro punto importante es, como diría Stephen Covey, "Primero lo primero". Y es que cuando se analiza una planta de tratamiento con el fin de optimizarla, lo que usualmente se busca son los costos de químicos, mano de obra, gastos de laboratorio, o similares, cuando realmente estos son costos menores comparados contra los verdaderos centros de costo, que normalmente pasan desapercibidos pues la organización productiva entera los absorbe, tal cual es el costo de energía, el cual es el principal centro de costo en una PTAR, y el último que se controla... cuando debería ser el aspecto más vigilado. Frecuentemente me consultan de si usar o no bacterias especiales, o inocular los reactores con lodos biológicos de otros sistemas operando, cual si este fuera el costo importante a controlar en un reactor aeróbico... la respuesta es bien sencilla: Primero, definitivamente esta por muy lejos, de ser el costo principal en este tipo de reactores, considerando que el costo de energía eléctrica es muchísimo mayor; Segundo, usar bacterias de otros reactores no solo financieramente es ilógico, considerando que la inoculación con bacterias especializadas para cada tipo de efluentes y carga contaminante es mucho más barato, sino también, es ilógico al nivel técnico, pues con bacterias de otros reactores la posibilidad de contaminar todo el reactor biológico con microorganismos contraproducentes al sistema, es muy alta; y finalmente, el uso de bacterias especializadas le ayuda a operar en forma más estable el sistema, lo que redunda en menores costos operativos...



Finalmente, y el último punto (evidentemente hay muchos más, pero he tratado de escribir los que a mi criterio son más relevantes y más comunes en la generalidad de PTAR), es un aspecto más cultural: Si usted desea optimizar formalmente una PTAR, es muy importante que el personal a cargo, conozca de múltiples áreas de conocimiento y no solo de aguas en general, sino también de electricidad, química, biología, física, mecánica, etc... y por supuesto, de finanzas (muy importante es tener en cuenta que los tomadores de decisión de que mejoras van o no a la PTAR, no son técnicos o no es su enfoque esencial, sino el dinero y los análisis financieros).
Tecnología del Ambiente a la fecha ha desarrollado más de 300 proyectos ambientales vinculados con PTAR, que van desde caracterización de los influentes para diseñar nuevas plantas de tratamiento, hasta el diseño mismo de nuevas plantas y/o proyectos de optimización, equipamiento de PTAR, construcción, puesta a punto o seteo, capacitación de operadores, automatización, proyectos de generación de energías renovables a partir del efluente mismo y/o de los lodos del sistema, proyectos de depuración y recuperación de residuos que estaban presentes en el efluente para transformarlos en subproductos o materia prima. Toda esta experiencia la ponemos a sus órdenes en nuestros seminarios virtuales para Sistemas de Tratamiento de Aguas Residuales. Acompáñenos desde el lugar donde se encuentre, y conozca nuevas formas y tecnologías de depuración, existentes en el mercado. Somos Soluciones!!!

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Rentabilidad y Medio Ambiente

“Por qué apostarle al Medio Ambiente?”; “Cómo hacer para que el trabajar por el Medio Ambiente en mi organización redunde en una ventaja financiera?”; “Yo sí creo en el Medio Ambiente, pero mis gerentes no… Como puedo convencerlos?”; “Es que el Gerente de Medio Ambiente no hace su trabajo…”. Como estas, son muchas las ocasiones en que escucho a los asistentes a nuestros seminarios, clientes y amigos, expresarse de la gestión ambiental en su organización… Y en el mejor de los casos… En muchos otros, algunas personas se expresan aún con pensamientos retrógrados como: “Hasta que aparezca la Administración Pública o el Gobierno, vamos a hacer algo… Ahorita definitivamente el Medio Ambiente no es prioridad”.

Y es que el Tema Ambiental, o el considerar el Medio Ambiente como un eje importante, vital y prioritario entre los ejes estratégicos de una empresa, ya no es una opción… es una condición de subsistencia. Hace un par de décadas, el tema de la calidad fue el aspecto prioritario. Las empresas que no hicieron cambios en sus procesos para cuidar la calidad de sus productos y servicios, simplemente se quedaron fuera… y eventualmente, no el gobierno ni la autoridad son los que terminaron cerrándolas, sino el mercado: clientes que exigían calidad al comprar. Hoy en día, ya la calidad dejó de ser un valor agregado para Diferenciarse de la Competencia, y es simplemente un requisito indispensable. Lo mismo es el tema ambiental… Las empresas tienen solo dos caminos a seguir: La ley del garrote, en el cual esperan hasta que la administración pública o el mercado mismo les obligue a pagar multas, suspender procesos, o incluso hasta cerrar (cuantos casos cada vez más frecuentes hay, en los cuales es la misma comunidad que ante una débil administración pública, toma la exigencia del control ambiental y actúa ante una empresa que “no respeta el medio ambiente”?); o la ley de la zanahoria, donde las empresas toman la iniciativa de ser respetuosas del medio ambiente, con programas ambientales exigentes, pero con enormes beneficios financieros (acceso a mercados verdes más rentables y exclusivos, menores costos financieros, menores costos de seguros, publicidad gratuita, etc.)

Pero igual que todo, nada es fácil, y para ser rentables ambientales, hay que hacer las cosas bien. Un pensador decía que si te esfuerzas mediocremente, los resultados serán pobres; si te esfuerzas a un buen nivel, tus resultados serán mediocres; si te esfuerzas en forma excelente, tus resultados serán buenos; y solo si te esfuerzas en forma extraordinaria, tus resultados serán excelentes. Y esto es, dar un poco más que lo ordinario, dar el extra que te diferencia de la competencia, para generar resultados financieros excelentes. Sin pretextos, sin excusas, dar el extra es lo que redunda en ventajas financieras.

Y este esfuerzo tiene que ser por todos en la organización: desde el portero hasta el director, desde la secretaria hasta el gerente, desde el de producción hasta el de informática, desde el financiero hasta el de recursos humanos… cuando se desarrolla un vehículo nuevo que va a salir al mercado, no lo hacen solo los ambientalistas (podrá ser un vehículo totalmente ecológico, pero si no tiene características de mercado, ni se puede construir, ni hay fondos para su producción, etc., no va a ser nunca un proyecto funcional y rentable); ni solo los financieros (podrá ser muy barato, tener los fondos para construirse, etc., pero sin ser técnicamente viables, ni gustarle a los clientes, tampoco va a ser buen proyecto); ni solo los del departamento técnico; ni solo ninguna unidad productiva única… es fácil para cualquiera encontrar muchas razones del porque es vital que para generar un proyecto rentable, todos deben contribuir y apuntar en la misma dirección: el vehículo que va a garantizar rentabilidad para la organización, y mejoras para todos los que la conforman, desde los accionistas hasta los empleados, desde los clientes hasta los proveedores, etc. Lo mismo es el vehículo ambiental: si realmente queremos que sea rentable, todos los que conforman la organización deben anotarse y participar en construir ese vehículo en el cual se mejora el Medio Ambiente, pero junto con él, a todos los actores que están vinculados con dicha organización.

Es solo palabras? De la teoría a la realidad, hay innumerables casos a mencionar: desde la desmaterialización en los bancos de sus servicios, donde dejaron de usar enormes cantidades de papeles y documentos por los 010101110 de los servicios electrónicos; hasta el uso de pigmentos y colorantes especiales en teñido de ropa que evitan enormes desperdicios de vertidos calientes; desde los beneficiados en seco del café para evitar altas cargas contaminantes de aguas mieles; hasta la comercialización de productos que antes eran desechos, como nuevas materias primas, tal cual el caso de la “madera” a base de aserrín prensado. Dando un seminario en un ingenio de azúcar, me contaron de un caso que a mi gusto grafica mucho este artículo: El bagazo de la caña, generado al extraer de la caña el azúcar, hace un par de años se le veía como un desperdicio… Y uno problemático: se encendía él solo generando fuegos peligrosos, generaba vectores de plagas, y era responsable no solo de enfermedades laborales, sino se le habían atribuido varias muertes. Era un problema de confrontación fuerte entre la Autoridad Pública o el Gobierno, y las empresas o Ingenios de Azúcar. Más y sin embargo, no se hicieron acciones formales para solventar este problema en forma definitiva sino hasta que este “desecho” se convirtió en un “subproducto”: el bagazo se utiliza por los Ingenios hoy en día para producir energía eléctrica tanto para sus procesos como incluso para vender a las empresas de Distribución Eléctrica. A partir de entonces, aquel problema se convirtió en un insumo que los ingenios lo cuidan tanto como a la caña misma o cualquier otro producto generado de sus procesos productivos. Esto es rentabilidad! Esto es protección ambiental! Esto es Seguridad Ocupacional!

Son muchas las empresas a quienes hemos dado seminarios de Sensibilización Ambiental y/o de Rentabilidad Ambiental a toda la estructura organizativa: El resultado es el mismo, al participar toda la organización en forma activa en la Gestión Ambiental de la organización, las mejoras financieras son a corto plazo, y las oportunidades de mejora afloran muy fácilmente. Tanto que la pregunta real es: “Si era tan obvio, como es que no lo veíamos antes?” Pregunte por nuestros programas cerrados, específicos para empresas… Estamos para servirles. Mayor información: http://www.3-tec.net/index5.php. Somos Soluciones.


Derecho Ambiental: Todos estamos obligados a conocer

Derecho Ambiental. Quienes y Por qué deben involucrarse? Esta es la gran pregunta… Cuantos clientes, muy buenos amigos, he visto en muy serios problemas legales simplemente porque pensaron que “los aspectos legales” de una organización es materia de los abogados… y esto desde el muy alto nivel gerencial y/o directores, hasta ingenieros de proceso y/o encargados ambientales!

Diplomado en Derecho Ambienta

Diplomado en Derecho Ambiental

Y es que el gran problema en materia de Derecho Ambiental es que es una nebulosa no tan fácil de comprender en su dimensión total hasta que pueda ser demasiado tarde. Y es una nebulosa que ni los abogados quieren a ciencia cierta profundizar, ni los técnicos de proceso quieren evaluar, ni los gerentes y tomadores de decisión quieren considerar, sino usualmente hasta que es demasiado tarde.

Pregúntele al abogado de la empresa que le describa que es DBO, que es dispersión de contaminantes, que y de qué tipo existen niveles de toxicidad y/o exposición laboral, o algo tan sencillo como hasta donde se delimita un impacto ambiental significativo e irreversible a uno que es reversible… y verá usted como los enfoques legales de un abogado convencional se pierden en palabras que tratan de esconder un simple y llano: “no sé”.

Por otro lado, pregúntele al personal de proceso o al encargado de medio ambiente, que es jurisprudencia ambiental, como se vincula el derecho ambiental administrativo con el civil y el penal, que es una pericia ambiental, o algo tan crítico y relevante como en que afecta el que los resultados de un análisis de caracterización de carga contaminante de las emisiones de una empresa presenten valores que jurídicamente estén fuera de control, tanto administrativo, civil como penalmente… y quienes se ven involucrados en un potencial proceso jurídico. Regresamos al mismo caso anterior… Y es quizás más delicado que muchos técnicos creen que el simple manejar la normativa técnica de emisiones es suficiente para poder manejar una organización bajo control legal ambiental.

Y es que este vacío, que incluso trasciende en muchos países mucho más allá de la organización institucional privada, hasta vacíos en la aplicación de la ley por la Administración Pública, e incluso conflicto de principios y procedimientos entre diferentes Instituciones Gubernamentales vinculadas con el control ambiental, llega a ser un aspecto crítico cuando el vacío en el marco legal se ve completado por el criterio de empleados de gobierno sin suficiente competencia pero con suficiente poder como para generar un serio daño a una organización, que va desde cosas tan sencillas como el pago de multas por incumplimientos muy cuestionables, hasta problemas de pérdida de imagen institucional, tanto con los vecinos de la empresa, como peor aún de los clientes y actores vinculados con la operación de la empresa misma; o aún más crítico, llegando a cerrar la empresa y poner en la cárcel a personas naturales que poco podían hacer para detener un supuesto impacto ambiental que es avalado por el criterio de este empleado de gobierno.

Pero el génesis de todo esto, nos guste o no, parte de los malos registros ambientales de la empresa, producto del desconocimiento jurídico ambiental, de las legislaciones importantes, y de la interpretación correcta del marco jurídico. Y no son los abogados los que deben entender… son los técnicos los que deben hablar los mismos idiomas de los abogados. Al fin de cuentas, el Juez que va a decidir en un proceso ambiental es abogado. Hace poco encontré unos videos en YouTube que reflejan este punto, de un caso del cierre de una fábrica por problemas legales, donde los ingenieros a cargo están siendo procesados: Ver aquí

Grupo Tecnología, comprometidos con la mejora del medio ambiente y el desarrollo sostenible de las empresas, brinda su seminario Derecho Ambiental, especialmente desarrollado para personal técnico que quieren conocer de este campo, y abogados o personal del derecho, que quiere igualmente ampliar sus conocimientos para brindar verdaderas soluciones a sus clientes… Visite nuestro sitio: http://www.3-tec.net/index5a.php?id=3 y vea cómo podemos ayudarle. Somos Soluciones